Hoy en día, cuando nuestras Escuelas y Universidades están infectadas por la absurda enseñanza de la evolución, y nuestros hijos absorben día a día la basura de dicha enseñanza, se hace necesario, y yo diría indispensable, que los cristianos levantemos nuestras voces para recordar al mundo que DIOS NOS CREÓ y que no somos el simple resultado de una evolución mecanicista de la materia, o como más popularmente se diría: NO VENIMOS DEL MONO, sino somos el resultado de una acción creadora especial por parte de nuestro Dios.