Bolívar insiste en la idea cuando escribe a Juan Martín de Pueyrredón en 1818: "Una debe ser la patria de todos los americanos, ya que todos hemos tenido una perfecta unidad". Por ello, agrega, "cuando el triunfo de las armas complete la obra de su independencia, o que circunstancias más favorables nos permitan comunicaciones más estrechas, nosotros nos apresuraremos con el más vivo interés, a entablar por nuestra parte el pacto americano que, formando de nuestras repúblicas un cuerpo político, presente la América al mundo con aspecto de majestad y grandeza sin ejemplo en las naciones antiguas".