LA MOMIA DE SANTA LUCIA ROBADA A PUNTA DE PISTOLA Dos bribonzuelos sacrílegos, aún sin pelos en la barba y todavía con la leche materna en los infantiles labios, roban de vetusta iglesia de Venecia los restos momificados de una santa antigua. Y sin encomendarse a Dios ni al diablo, sin consideración alguna por la venerable reliquia, se los llevan en un vulgar saco de rafia que había contenido cemento. Es caso que espanta mucho y conmueve por lo raro y caprichoso de sus circunstancias. Como comprobará el que con atención leyere lo que sigue.