Escribir esta apasionante novela romántica supuso para mí un antes y un después. Significa mucho en el sentido estricto de la palabra mucho, siempre fluyeron las letras en mí por si mismas y la mayor parte de ellas son románticas, tiernas y basadas en sueños que podrían, o no cumplirse algún día. Soy y siempre fui un soñador y lo peor es que siempre pensé que mis sueños podrían hacerse realidad, y bueno, poco a poco voy dándome cuenta de que son los sueños en si los que he de disfrutar, y olvidar que es un sueño en su transcurso. Si luego despierto y es real... Bienvenido sea!