Un día, un niño descubre la Luna y queda encantado con tan mágica luz. Se queda dormido observándola y al otro día la busca de nuevo, aunque no la encuentra porque el sol brilla. Por cierto, a dónde se va la Luna cuando es de día? El caso es que este niño curioso empieza junto con mamá a descubrir todo lo que tiene forma de Luna, en su casa, su habitación, su barrio... hasta encontrarlas en los recuerdos e historias que le cuenta papá. Este cuento es un luminoso abrazo lunar que invita a los niños a descubrir las fases lunares, y también a entender que, como la Luna, nosotros también cambiamos. Sabes cuál es la medialuna más cambiante y resplandeciente? Has visto cuántas lunas hay a tu alrededor?